Según novedades recientes, el Banco de Pagos Internacionales (BPI) ha publicado su último informe correspondiente al año 2019. El informe gira en torno a los riesgos y oportunidades relacionados con la entrada de las “big techs” en el espacio financiero.
El Banco de Pagos Internacionales (BPI) es una institución financiera internacional con sesenta bancos centrales como miembros, y una misión para servir a los bancos centrales para lograr estabilidad financiera y promover la cooperación internacional. El informe, "Big Tech en las finanzas: oportunidades y riesgos" tiende a explorar los impactos de la entrada de grandes empresas tecnológicas como Amazon, Alibaba, Tencent, Google y Facebook en los servicios financieros.
El modelo de negocio de estas empresas se basa en facilitar la interacción directa entre los usuarios. Por lo tanto, estas empresas obtienen un vasto conjunto de datos de usuarios como subproducto, que luego utilizan para ofrecer diversos servicios, generando así mayor actividad. Gracias a este ciclo de datos, red y actividad, algunas de estas grandes tecnológicas se han aventurado a ofrecer servicios relacionados con las finanzas, como la gestión financiera, los pagos, los préstamos y los seguros.
Hasta ahora, estos servicios financieros representan solo una pequeña parte de sus negocios, pero considerando el alcance de sus clientes y el tamaño de estas empresas, muchos aspectos deberían cambiar en el sector financiero. Estas plataformas consolidadas pueden escalar fácilmente para ofrecer servicios financieros básicos, ya que cuentan con la ventaja de llegar a lugares donde la mayoría de la población no cuenta con servicios bancarios, lo que les permite acceder a nuevos mercados utilizando el big data que ya poseen.
Si bien la entrada de las grandes tecnológicas en el sector financiero puede aumentar la eficiencia en la prestación de servicios financieros, impulsar las actividades económicas y fomentar la inclusión financiera, esta nueva entrada también introduce un elemento de equilibrio riesgo-beneficio en el sector financiero. De ahí los mismos problemas de siempre en materia de protección del consumidor y estabilidad financiera, pero en entornos modernos.
Además, algunos de los riesgos y desafíos son nuevos y aún desconocidos, probablemente trascendiendo el ámbito de las regulaciones financieras. Dado que estas grandes tecnológicas tienen la ventaja de integrar las actividades de la red de datos, la creciente competencia entre ellas podría generar problemas de privacidad de datos. Sin embargo, este tipo de problemas podrían resolverse mediante la formulación de políticas adecuadas que regulen la privacidad de los datos y la competencia.
Por último, el informe afirma que, a medida que el mundo cambia a un ritmo acelerado, todos los aspectos de la vida humana se digitalizan, incluida la economía. Es fundamental que los responsables políticos se mantengan al tanto de los avances, estén abiertos a nuevos aprendizajes y coordinen sus esfuerzos. La entrada de las grandes tecnológicas en los servicios financieros no debe verse simplemente como un riesgo, sino como una oportunidad que beneficiaría a todos y limitaría los riesgos.
El BIS explora territorios inexplorados con la incursión de las grandes tecnológicas en las finanzas y los servicios internacionales