El regulador financiero alemán, BaFin, adoptó una postura firme el martes, incautando 13 cajeros automáticos de criptomonedas en todo el país en una importante ofensiva contra las actividades financieras ilegales. La operación se centró en 35 ubicaciones diferentes y logró incautar casi 250.000 euros en cash durante los allanamientos.
Estos cajeros automáticos operaban sin la autorización de la BaFin, lo que los convertía en un imán para el blanqueo de capitales y otras transacciones sospechosas. Ahora, sus propietarios se enfrentan a graves problemas legales: hasta cinco años de cárcel.
Sin permiso, no hay operación
Según la BaFin, cambiar euros a criptomonedas o viceversa es un asunto serio. Se considera una forma de banca o trading por cuenta propia, lo que significa que se necesita la autorización expresa de la BaFin para hacerlo. Y estos tipos no estaban siguiendo las reglas del juego.
BaFin, junto con la policía y el Bundesbank, añadió que esta operación tenía como objetivo acabar con la actividad no autorizada en el sistema financiero.
También mencionaron que el operativo fue coordinado con la Oficina Federal de Policía Criminal (BKA), lo que le da un poco más de peso a todo el asunto.
Se sabe que algunos de estos dispositivos atraen a usuariostrac, especialmente cuando se trata de mover grandes sumas de dinero de forma anónima. Si tienes más de 10.000 € en cash y no cuentas con los procedimientos adecuados de KYC (Conozca a su Cliente), te estás metiendo en problemas.
La BaFin también mostró su preocupación por la posibilidad de que estas máquinas se utilizaran para financiar el terrorismo. Finalmente, afirmó que:
La BaFin actúa en interés público. Su principal objetivo es crear un sistema financiero alemán funcional, estable e íntegro. Los clientes de bancos, aseguradoras y proveedores de servicios de inversión deben poder confiar en el sistema financiero

