En 2025, la inteligencia artificial está en todas partes, desde las aplicaciones que escriben correos electrónicos hasta los robots que responden a las llamadas de atención al cliente. Pero ahora hay una nueva forma de hacerlo: los tokens de IA. Estos activos digitales están vinculados a proyectos que prometen combinar blockchain con inteligencia artificial. Algunos lo consideran la próxima gran tendencia de inversión. Otros, una moda pasajera.
Para comprender mejor las perspectivas, hablamos con Dmitrii Khasanov, fundador del fondo de inversión Arrow Stars y reconocido experto en marketing digital y crecimiento de startups. Khasanov lleva años traclas tendencias tanto en criptomonedas como en IA, y cree que es hora de que los inversores las observen con más detenimiento.
¿Qué son, de todos modos, los tokens de IA?
Generalmente, los tokens de IA son criptomonedas asociadas a plataformas que utilizan inteligencia artificial. Esto puede incluir el uso de IA para comerciar, compartir datos de forma segura o desarrollar sistemas de aprendizaje automático para desarrolladores de software. Muchos de estos tokens utilizan plataformas detracinteligentes como Ethereum o Solana.
Según Khasanov, la mayoría de estos proyectos buscan resolver problemas reales combinando IA y blockchain. Esto podría incluir la automatización de tareas, la protección de la privacidad de los datos o incluso la creación de modelos de IA de código abierto.
Hoy en día, tanto inversores minoristas como fondos de riesgo del sector de las criptomonedas se están fijando en Fetch.ai, SingularityNET y Ocean Protocol. El precio de sus tokens ha subido considerablemente este año, principalmente debido al creciente interés en herramientas de IA como ChatGPT y Gemini.
¿Por qué los inversores prestan atención ahora?
Según Khasanov, parte de la razón es el momento oportuno. Estamos viendo un gran interés en la IA. Todos quieren formar parte de ella. Al mismo tiempo, los mercados de criptomonedas están volviendo a la normalidad tras unos años difíciles. Por lo tanto, es natural que la gente busque oportunidades de convergencia.
En otras palabras, los tokens de IA se encuentran en la intersección de dos temas candentes: la inteligencia artificial y la cadena de bloques. Esta es una recetatronpara el entusiasmo a corto plazo, pero también conlleva el riesgo de una sobreestimulación.
Khasanov explicó que cuando las nuevas tecnologías colisionan, los inversores suelen precipitarse antes de que el valor real sea evidente. Ya hemos visto este patrón antes. Ocurrió con DeFi, los NFT y el metaverso. La primera ola está llena de ruido, pero más adelante surgen algunos verdaderos ganadores.
¿Es solo publicidad exagerada? ¿O existe un potencial real?
No hay una respuesta sencilla. Algunos proyectos de tokens de IA cuentan con el respaldo de equipos sólidos, tecnologíatrony productos funcionales. Otros son principalmente marketing y palabras de moda.
Khasanov afirmó que la clave está en analizar cómo se usa el token, no solo su precio. Si un token solo sube porque la gente cree que subirá, no es sostenible, pero si alimenta una red real o es necesario para acceder a un servicio, es una mejor señal.
Por ejemplo, algunos tokens de IA se utilizan para financiar la potencia de procesamiento en redes descentralizadas. Otros son recompensas por contribuir con datos o modelos a plataformas de código abierto. En teoría, esto podría generar economías reales en torno al desarrollo de la IA.
Pero en la práctica, aún es pronto. Muchos de estos proyectos tienen bases de usuarios pequeñas, modelos de negocio poco claros o una fuerte competencia de actores más grandes.
¿A qué deben prestar atención los inversores?
Como cualquier espacio tecnológico emergente, los tokens de IA conllevan graves riesgos. Los precios pueden fluctuar drásticamente. La regulación sigue siendo un interrogante. Y es fácil perderse en la publicidad exagerada.
Khasanov advirtió a los nuevos inversores que no confundieran marketing con valor. Que algo use IA no significa que vaya a funcionar. Y que un token sea tendencia en redes sociales no significa que valga la pena invertir en él.
En lugar de ello, recomienda plantear algunas preguntas sencillas:
– ¿Este proyecto resuelve un problema real?
– ¿El equipo tiene experiencia tanto en IA como en blockchain?
– ¿Existe una razón real para utilizar el token?
– ¿Los usuarios o desarrolladores están realmente activos en la plataforma?
Si la respuesta es “no” o “todavía no”, podría valer la pena verlo, pero no comprarlo.
¿Cómo se ve el futuro?
Khasanov cree que el sector de los tokens de IA experimentará una reestructuración. Actualmente, hay demasiados tokens que hacen muy poco. En los próximos dos años, cree que veremos desaparecer a los más débiles y que unos pocos actorestrontomarán la delantera.
También cree que las grandes tecnológicas podrían entrar en este sector. Si empresas como Google o Nvidia empezaran a emitir tokens vinculados a sus ecosistemas de IA, eso cambiaría por completo las reglas del juego. Pero por ahora, estamos viendo principalmente proyectos más pequeños y experimentales.
Aun así, la idea de las redes de IA tokenizadas no desaparecerá. Para Khasanov, tiene sentido. La IA necesita datos, computación e infraestructura. Blockchain puede ayudar a coordinar todo eso de forma descentralizada. Si alguien logra acertar con el modelo, podría ser un gran logro.
Entonces, ¿debería usted invertir?
Eso depende de tus objetivos, tu tolerancia al riesgo y el tiempo que estés dispuesto a dedicar a comprender lo que estás comprando.
El consejo de Khasanov es simple: sé curioso, pero ten cuidado. «Sin duda, aquí hay oportunidades. Pero no inviertas solo porque te entusiasma. Invierte porque has investigado y ves algo real»
En otras palabras, los tokens de IA podrían ser un mercado prometedor. O podrían ser otra burbuja a corto plazo. Como ocurre con la mayoría de los aspectos tecnológicos, la verdad se encuentra en un punto intermedio.

