Tras el éxito sindentde ChatGPT, Silicon Valley está experimentando un cambio radical en las preferencias de inversión en IA, donde la inteligencia artificial (IA) emerge como la nueva frontera para el capital riesgo. El auge de la IA generativa, desatado por ChatGPT de OpenAI, ha despertado el interés de los inversores por la próxima idea innovadora en una industria llena de expectativas y promesas. Este aumento del interés se produce tras las dificultades y los reveses que ha enfrentado Silicon Valley en los últimos años, especialmente en el ámbito de las criptomonedas y otras tendencias tecnológicas en declive.
Las consecuencias del éxito de ChatGPT han impulsado a los inversores de capital riesgo a un ritmo acelerado, con especial atención a la promesa de la IA. Denis Barrier, figura destacada en el sector del capital riesgo, subraya una opinión generalizada entre los principales inversores: las empresas que no se dedican a la inteligencia artificial carecen de atractivo. Esta opinión, expresada por Barrier, indica un cambio pronunciado en el enfoque de la inversión hacia las oportunidades impulsadas por la IA.
Los fondos de inversión se están preparando para movimientos importantes y, según Barrier, la probabilidad de que tales movimientos ocurran fuera del ámbito de la IA en los próximos años parece escasa.
Ola de inversión en IA generativa
En la ola inicial de la fiebre del oro de la IA, se invirtieron la asombrosa cifra de 29 000 millones de dólares en IA generativa en 2023, según PitchBook. La atención se centró en las empresas que desarrollaban grandes modelos de lenguaje que habilitan funciones de IA generativa. Sin embargo, el enorme coste de construir modelos básicos desde cero ha limitado esta búsqueda a unas pocas empresas respaldadas por gigantes tecnológicos como Google, Microsoft, Amazon y Nvidia.
Esta semana, Mistral, una prometedora startup francesa que desarrolla sus propios modelos de IA, obtuvo inversión adicional de Microsoft, lo que pone de relieve la intensa competencia y el interés en este sector. A pesar de los desafíos, el atractivo de la inversión en IA sigue siendotron, como lodent la capacidad del sector paratracfinanciación de pesos pesados de la industria como Nvidia y Andreessen Horowitz.
Reconociendo los importantes costos asociados al desarrollo de modelos fundacionales, los inversores de capital riesgo están diversificando su atención hacia startups de IA con un enfoque más específico. Estas startups, con potencial para revolucionar sectores como la banca, la salud y la energía, se están convirtiendo en el nuevo foco de atención para los inversores.
La reciente inversión de Cathay en la startup biotecnológica francesa Bioptimus, que aplica la IA al descubrimiento de fármacos, ejemplifica este cambio. Denis Barrier, en una entrevista, describió los criterios para seleccionar estas startups, haciendo hincapié en factores como la capacidad de ingeniería, el acceso a datos, el control de costes y la ambición transformadora dentro del sector.
La IA en el mundo empresarial
Si bien la primera ola de inversión en IA se centró en la IA generativa, las startups ahora se centran en aplicaciones específicas dentro del mundo empresarial. Loora, una startup israelí que utiliza IA generativa para enseñar inglés, recaudó recientemente 12 millones de dólares. El cofundador Roy Mor enfatizó que adoptar la IA por sí sola no es suficiente paratracinversores. La clave reside en aprovechar los datos adecuados para mejorar las aplicaciones y las experiencias de usuario.
Mor cree que el verdadero valor de la IA, la solución de problemas del mundo real, aún no se ha generalizado. Destaca la necesidad de casos de uso de IA que aporten valor tangible, lo que indica una transición de la mera adopción a una implementación impactante.
La promesa de un retorno de inversión significativo se percibe actualmente en el mundo empresarial, con startups como Alembic, especializadas en análisis de datos a gran escala, que han recaudado fondos sustanciales. El enfoque de Alembic, basado en técnicas diseñadas inicialmente para el análisis de datos de salud durante la pandemia, se utiliza ahora para evaluar la efectividad de las campañas de marketing.
Figuras destacadas como Jeffrey Katzenberg, fundador de WndrCo, una firma de capital riesgo que respalda a Alembic, afirman la naturaleza revolucionaria de la IA. El ex astro de Hollywood describe la IA como una revolución positiva, enfatizando su impacto transformador más que su progreso evolutivo.
A medida que los inversores de capital riesgo exploran el cambiante panorama de la inversión en IA , se intensifica la búsqueda del próximo gran avance. La transición de la IA generativa a aplicaciones de nicho en diversas industrias indica una maduración en las estrategias de inversión. La pregunta sigue siendo: ¿Esta fiebre del oro de la IA conducirá a avances transformadores que redefinan defi industrias, o estamos al borde de otra burbuja tecnológica a punto de estallar? Mientras los inversores hacen sus apuestas, el destino de la revolución de la IA pende de un hilo.

